Un día alguien me dijo... "No escatimes esfuerzos en conseguir aquello que quieras y te vaya hacer feliz".
Esa frase me acompaña en cada intento de conseguir la felicidad. Pero la felicidad no es una meta, es un trayecto en la vida, es una vía por la que caminar. Un día me gustaría poder sentarme en un sillón ponerme a recordar todo aquello que he perdido por el camino, pero tener la certeza que sin aquellas cosas que por el camino perdí no hubiese llegado a la senda de la felicidad por la que estaré transitando en ese momento.
La vida da mi vueltas y en muchas direcciones, hoy estas aquí mirando estas palabras y mañana puede que estés en un lugar mucho mas lejano donde no podrás leerlas o no tendrás tiempo para leerlas. La vida se tiene que vivir y no dejarla pasar. Disfrutar cada día si fuera el ultimo y con la ilusión del primero es difícil pero no imposible, y tanto como si eres feliz o no siempre hay que llevar esa sonrisa pegada a la cara ya que nunca se sabe a quien puede venirle bien esa sonrisa.
Mi cabeza da siempre mil vueltas y las palabras e ideas se me acumulan en mi mente y salen a empujones por mis labios o por mis dedos al escribir. Son un desorden de letras lo que se lena mi cerebro cuales ordenándolas bien puedes llegar a encontrar ideas geniales o ideas absurdas. Porque es absurdo preocuparse si eres aquello que quisieras ser, o aquello con lo que serias feliz. Tienes que aprobechar casa cosa que te da tu vida y hacerla preciosa y única para que con tan solo una miga de pan nunca jamas tengas hambre o con tan solo una pizca de maquillaje te sientas radiante.
Yo me repito cada mañana... "Disfruta de aquello que tengas para cuando no tengas nada recordar, que con nada también puede ser feliz".
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