Hay veces que perdemos el rumbo y no
sabemos hacia donde ir. Hemos perdido el norte y no sabemos como
ubicarnos. Eso me paso a mi hace tan solo una semana y desde entonces
no lo he recuperado, esto sucedió cuando A se volvió I, sin duda todo cambio,
E ya no formaba parte de la ecuación y A no era si siquiera una
opción. ¿Entonces I era la nueva incógnita? ¿O tan solo mi apoyo
en los momentos mas difíciles? Mi dirección había cambiado y las
coordinadas eran difíciles de interpretar. I le cuenta una verdad a
E cual yo no había querido contarle sabiendo que yo no se lo había
contado. ¿Por qué? Esa era mi gran pregunta y la razón por cual no
conseguía dormir. ¿A que jugaba I? ¿Pero sobre todo por que me
importaba tanto que I se lo hubiese contado si en realidad no me
importaba que E lo supiera? Preguntas y mas preguntas y ninguna respuesta a la vista, tan solo borrones y tachones en mi cabeza.
Mi dirección ha cambiado y parece que
en vez de ir hacia delante doy tan solo vueltas a una manzana que
hace tiempo que esta podrida y llena de gusanos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario