jueves, 1 de agosto de 2013

De vuelta

Tenia esto un poco abandonado. El por qué esta justificado, me enamore. esta vez de verdad, tuve un novio, una relación de verdad intensa, con mariposas, pajaritos y todos esos animalitos. Voy a empezar por el principio, como debe ser.
Empezamos mal, el con novia y sin decírmelo, me entere por terceros, era de lejos, nunca tendría una relación con el, pero entonces ¿por que era tan perfecto para mi? Era todo aquello que una chica quiere en su vida, era perfecto para mi, había química y física. ¿Cuantas veces pasa eso? Casi nunca, me encantaba física y psiquicamente, tenia fallos sin duda, vivía a 254km de mi, demasiado lejos, era muy reservado, y lo peor tenia novia, y sabia que llevaban muchos años juntos. Pero era mi otra mitad, sacaba la mejor de mis sonrisas y juntos era como dos niños, con la misma ilusión. Me arriesgue, lo intente, y para cuando me quise dar cuenta era todo mio, no había novia, había esa oportunidad y una semana entera para descubrir lo que podíamos ser. Esa semana, era yo la novia, era todo sencillo, el y yo, yo y el, ¿donde estaba la complicación? Que la semana se acabaría, que yo me iría a mi mundo y el se quedaría en el suyo, separados por 254km de distancia. Pero lo intentamos.
Una semana mas tarde ya me echaba de menos, ya le tenia a un centímetro de mi boca, un fin de semana que eramos nosotros, no había un el, no había un yo, eramos uno. Era la relación ideal, me acoraba, le adoraba, el mundo dejo de girar, pero como en todo cuento, había un final, el se volvía ir y hasta 3 semanas mínimo, no nos veríamos.
Todas las historias tienen complicaciones, tienen esa época que todo va mal, en la nuestra fue un brazo roto, una operación y una separación de los padres.
Después de eso nada volvió a ser lo mismo, el paso de los días se acabo mi cuento de hadas y un mes mas tarde de la caída, nuestra relación se desplomo, se rompió como su brazo, mi corazón se rompió en pedazos, eran como esas piezas de puzzles que hacíamos juntos.
El final fue duro, trágico, pero sigo ahí, no me rendido pero se que en toda historia hay que tener paciencia ya habrá la oportunidad de intentarlo y yo escondida estaré ahí para aprovecharla. Porque no todos los días descubres que detrás de esa mirada estas tu, tu interior y que te adora por ello.